sábado, 18 de agosto de 2012

Bienvenido a mi corazón, pero por favor no rompas nada.


Antes de comentar la expedición por mi corazón, quisiera advertiros. Advertiros que, lo que hoy es este corazón, antes no era así. Poco a poco, las personas fueron traicionándolo. Lleno de cicatrices. Dejándolo solo. Tan sólo un órgano más. Pero no. Él es capaz de mover nuestro cuerpo. Pues, si se para, no tenemos posibilidad de vida. Ya que, el corazón, es el único órgano, que aún destrozado, sigue funcionando. Advertiros, que eres bienvenido, sí, pero que por favor, te pidiera que no rompas nada. Que a día de hoy, se va volviendo cada vez más sensible. Notando cada vez más fuerte esas sensaciones. Amor, dolor, traición, placer. Sensaciones imprescindibles. Advertirte de que no juegues con los sentimientos de las personas, hoy juegas tú, pero mañana puedes ser tú el juguete. 
Continuemos pues con la expedición. Como podrás ver a tu izquierda, aquella parte del corazón. La cual, rompieron graves errores del pasado. Que sufrió mucho. Que enviaron sangre, al cerebro, sangre infectada con engaños y falsos trapos sucios. Que lloró mucho. Y que poco a poco, con el tiempo, fueron convirtiéndose en simples cicatrices. La única parte que quedó atrás.
A continuación. A su derecha observarás que es la parte más afectada de este órgano. La que más sufrió durante estos últimos meses, y sin razón alguna. Sufrió por ilusionarse demasiado. Por querer cosas que nunca podrá tener. Por confiar tanto en personas que jamás confiaron en él.
En la pared de este corazón. Hay fotos colgadas. Que la memoria recordó por alguna extraña razón. Fotos con palabras. Palabras que una vez, dijo alguna persona, y quedaron marcadas. Promesas. Incumplidas, cómo no. Falsos testimonios, y mentiras. La parte del corazón que, aún roto, sigue defendiendo lo que quiere, por mucho daño que haya causado. También tiene sus defectos. Defectos incorregibles. Como todo ser humano posee este es verdaderamente orgulloso, de sus palabras y de sus actos. La parte más sensible de este corazón, la que más sentimientos expresa y la que menos sentimientos recibe a cambio. La que más cariño muestra hacia los demás, y la que más ignorancia recibe. La que millones de veces se confundió al querer a una persona que no se merecía. Pero, el destino puso cada cosa en su lugar. Hasta por fin conocerte. Al conocerte, esta parte del corazón, por una parte, se sintió aliviada. Pero, por otra parte, no hiciste ningún bien a este corazón. Todo lo contrario. Demostraste que no te importaba. Y pudo ver como realmente eres. Y por fin, este corazón, decidió tirar la toalla. Ya hará las circunstancias algo por lo que merezca la pena ser feliz. Esta parte, lo dejó todo por estar con esa persona. Y no recibió nada a cambio.
Pero ambas partes de juntaron. Y juntas, vieron el lado positivo de la vida. Si la vida me da limones, haré limonada. Que no todo el mundo gira en torno de él. Pero que seguirá luchando, superando miles de momentos malos. No están diciendo que conseguirán dejar atrás los sentimientos. Ellos seguirán estando. Y no se podrán negar. Pero sí  que tratarán de dejar a un lado instantes trágicos, y sacar los buenos hacia delante. Que aunque ya no queden posibilidades, habrá algo de esperanza para este corazón. Porque no tiene miedo a amar. Que sólo, y únicamente, tenga miedo a que otras partes, queden rotas. Otras partes que recogieron lo bueno de la vida. Las razones por las que merece la pena ser feliz. Porque, aunque  todo lo sucedido fuera malo de recordar, siempre hay algo por lo que haya que alegrarse. Que este corazón seguirá hacia delante, luchando. Sin que le importe nada. Porque él no vale. Porque ningún órgano pudo aguantar tanto, y seguirá aguantando. Porque este corazón es único. Mi corazón es único.

No hay comentarios:

Publicar un comentario