Antes
de comentar la expedición por mi corazón, quisiera advertiros. Advertiros que,
lo que hoy es este corazón, antes no era así. Poco a poco, las personas fueron traicionándolo.
Lleno de cicatrices. Dejándolo solo. Tan sólo un órgano más. Pero no. Él es
capaz de mover nuestro cuerpo. Pues, si se para, no tenemos posibilidad de
vida. Ya que, el corazón, es el único
órgano, que aún destrozado, sigue funcionando. Advertiros, que eres bienvenido, sí,
pero que por favor, te pidiera que no rompas nada. Que a día de hoy, se va
volviendo cada vez más sensible. Notando cada vez más fuerte esas sensaciones.
Amor, dolor, traición, placer. Sensaciones imprescindibles. Advertirte de que no juegues con los sentimientos de las
personas, hoy juegas tú, pero mañana puedes ser tú el juguete.
Continuemos pues con la
expedición. Como podrás ver a tu izquierda, aquella parte del corazón. La cual,
rompieron graves errores del pasado. Que sufrió mucho. Que enviaron sangre, al
cerebro, sangre infectada con engaños y falsos trapos sucios. Que lloró mucho.
Y que poco a poco, con el tiempo, fueron convirtiéndose en simples cicatrices.
La única parte que quedó atrás.
A continuación. A su derecha
observarás que es la parte más afectada de este órgano. La que más sufrió
durante estos últimos meses, y sin razón alguna. Sufrió por ilusionarse
demasiado. Por querer cosas que nunca podrá tener. Por confiar tanto en
personas que jamás confiaron en él.
En la pared de este corazón. Hay
fotos colgadas. Que la memoria recordó por alguna extraña razón. Fotos con
palabras. Palabras que una vez, dijo alguna persona, y quedaron marcadas.
Promesas. Incumplidas, cómo no. Falsos testimonios, y mentiras. La parte del corazón
que, aún roto, sigue defendiendo lo que quiere, por mucho daño que haya
causado. También tiene sus defectos. Defectos incorregibles. Como todo ser
humano posee este es verdaderamente orgulloso, de sus palabras y de sus actos.
La parte más sensible de este corazón, la que más sentimientos expresa y la que
menos sentimientos recibe a cambio. La que más cariño muestra hacia los demás,
y la que más ignorancia recibe. La que millones de veces se confundió al querer
a una persona que no se merecía. Pero, el destino puso cada cosa en su lugar.
Hasta por fin conocerte. Al conocerte, esta parte del corazón, por una parte,
se sintió aliviada. Pero, por otra parte, no hiciste ningún bien a este
corazón. Todo lo contrario. Demostraste que no te importaba. Y pudo ver como
realmente eres. Y por fin, este corazón, decidió tirar la toalla. Ya hará las
circunstancias algo por lo que merezca la pena ser feliz. Esta parte, lo dejó
todo por estar con esa persona. Y no recibió nada a cambio.
Pero ambas partes de juntaron. Y
juntas, vieron el lado positivo de la vida. Si la vida me da limones, haré
limonada. Que no todo el mundo gira en torno de él. Pero que seguirá luchando,
superando miles de momentos malos. No están diciendo que conseguirán dejar
atrás los sentimientos. Ellos seguirán estando. Y no se podrán negar. Pero sí que tratarán de dejar a un lado instantes
trágicos, y sacar los buenos hacia delante. Que aunque ya no queden
posibilidades, habrá algo de esperanza para este corazón. Porque no tiene miedo
a amar. Que sólo, y únicamente, tenga miedo a que otras partes, queden rotas.
Otras partes que recogieron lo bueno de la vida. Las razones por las que merece
la pena ser feliz. Porque, aunque todo
lo sucedido fuera malo de recordar, siempre hay algo por lo que haya que
alegrarse. Que este corazón seguirá hacia delante, luchando. Sin que le importe
nada. Porque él no vale. Porque ningún órgano pudo aguantar tanto, y seguirá
aguantando. Porque este corazón es único. Mi corazón es único.